AMLO, el elegido

Publicado en La Razón.- Andrés Manuel López Obrador vive en estado de gracia, libre de pecado, con la gracia de Dios camino al éxito.

El fin de semana el moreno mayor dijo que ha conversado con líderes de diferentes iglesias, pidiéndoles que hagan lo propio con sus feligresías, instándolos a no vender su voto.

Ayer, la encuesta de Laredo & Buendía para El Universal y refutada por el PRI, confirmó que López Obrador no se despeina con la ventisca de las precampañas, mantiene, con 32 puntos, una sólida ventaja en cuanto a preferencias electorales.

Ricardo Anaya marcó 26 por ciento y José Antonio Meade 16 puntos. La cima demoscópica en manos de AMLO no sorprende, incluso el interludio que nos separa del 1 de julio anima la expectativa y el escepticismo, faltan campañas, debates, batazos de vuelta entera y pifias inevitables, de uno u otros, esto no acaba, dice el adagio beisbolero, hasta que caiga el último out.

Llama la atención la distancia entre el segundo y tercer puesto, la brecha entre Anaya y Meade en la lógica de que llegado el día, el electorado se decantará entre AMLO y otro. De entre ellos dos se consolidará la opción anti López Obrador. Ese lugar es el que más rápido, parece, podría definirse.

El PRI desestima la encuesta de marras, dice que es una encuesta pagada, todas lo son, nadie trabaja gratuitamente. El fin de semana la precampaña del ciudadano Meade se significó por dos fotografías más trascendentes que el contexto en que fueron tomadas; Meade con Manlio Fabio Beltrones en Sonora y Meade, con Miguel Ángel Ososrio Chong, en Hidalgo.

Mensajes para aquellos militantes y liderazgos tricolores proscritos de la burbuja itamita dominante, en la cabeza de la cúpula del poder en turno, imágenes que acercan a quienes se sienten lejos de una campaña que no encuentra la dosis efectiva entre lejos y cerca, con las estructuras operativas pero sin el desprestigio social que lastra.

Posdata Un alumno de la Escuela Nacional Preparatoria número 8 desapareció por cinco días, fue hallado con vida, lo de su salud está por verse, en el Estado de México. Un escándalo sin contención, una avalancha viral que, sin atención, produjo otra ola a favor del precandidato antisistema.

El caso de Marco Antonio desnudó la ineficiencia y corrupción en las raíces de dos gobiernos (opuestos a Morena), de sus policías y cadenas de mando. Las redes sociales atizan la hoguera que cocina el imaginario: estaremos mejor con ya saben quién.

Tuiteros de la guarda para el precandidato presidencial más viejo pero mejor posicionado entre una grey virtual que, como Fuenteovejuna, lapida a una, turba cibernética presta lo mismo al linchamiento, que a loas sin condición.

AMLO avanza, las ineficiencias de sus opositores, por activas o pasivas, lo mantienen en estado de gracia.