Liturgias y sismos (del cielo y la tierra)

Publicado en La Razón.- 1985 y 2017 son años hermanos por el luto nacional, negro empalme histórico. Un mes desde el terremoto más intenso y 43 días del de mayor magnitud. Profunda la herida en Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos y CDMX.

Recuento de penas y costos, 471 vidas colapsaron, 48 mil millones de pesos, y sumando, se requieren para reconstruir lo posible. Doce millones fueron afectados en 400 municipios. 180 mil construcciones dañadas; 16 mil 136 escuelas demandan intervención, casi 300 serán demolidas; 463 mil alumnos se reubican; las clases al aire libre están prohibidas y mil 821 monumentos históricos exigen rescate.

La SEP informó que las fases dos y tres para el funcionamiento de planteles comenzarán el 23 de octubre, para que en diciembre inicie la reconstrucción parcial o total de escuelas. ¿La inversión requerida? 20 mil millones de pesos, 12 mil aportados por la dependencia a través de los programas Escuelas al Cien, reforma educativa, seguros, y el resto llegarán vía Fonden.

Pero el calendario sísmico ya no será más paréntesis en los juegos de la liturgia política nacional. Ni la del Presidente y su PRI, ni la imitación azul-amarilla para destapar a Ricardo Anaya Cortés. De cara a 2018 el pueblo demanda circo, PAN, PRI, Morena y moronas.

El Presidente Enrique Peña informó sobre saldos y acciones consecuencia de sismos y huracanes, pero lo trascendente en el imaginario político nacional fue saber si, entre los cuatro asistentes a la reunión, a saber, Meade, Osorio, Nuño y Narro, estaba el próximo candidato. Y sí.

Ayer una encuesta en Facebook confirmó que la salida de Margarita Zavala deshojó el Frente de Ricardo Anaya, pero acaso lo nuevo de esa sui generis medición es que José Antonio Meade resultó el prospecto, impulsado por el PRI, mejor posicionado, mejor incluso que Miguel Ángel Osorio Chong.

Otros estudios demoscópicos sostienen que el titular de Gobernación se mantiene como el priista, él sí, mejor ubicado frente al primer lugar general de cuanta prospectiva se realice, Andrés Manuel López Obrador.

Y entre careos y política ficción, el exgobernador mexiquense Eruviel Ávila Villegas llega al PRI chilango reemplazando a Mariana Moguel Robles. Por el peso específico del exedil de Ecatepec, la CDMX tricolor puede ser aduana previa para el PRI nacional.

Fichas colocadas sobre un tablero que sólo Enrique Peña Nieto ve en su real y total dimensión. A un mes del segundo 19-S de la historia la liturgia de tapados chicos y grandes para hacerle frente al destapado mayor se mantiene plena y vigorosa.

Pasarelas disfrazadas de pedagogía, cuartetos de tres y tercias de cuatro, un supersecretario a quien las catástrofes naturales vuelven a poner en lisa, nombramientos sin proporción, pero sí con prospección. México vive y sigue adelante, con lo santo y en lo profano.