Meade y Margarita, coalición ganadora

Publicado en La Razón.- Consulta Mitofsky preguntó a 892 líderes quién tiene el mejor perfil para ser presidente en 2018. El resultado, José Antonio Meade primer lugar seguido por Andrés Manuel López Obrador y Margarita Zavala en tercer sitio. El sondeo de Roy Campos integra tres preguntas relevantes que dan contexto a ese ranking.

¿Qué es lo mejor hecho en materia de políticas públicas? Generación de empleos y crecimiento económico (53 y 33 por ciento respectivamente). ¿Lo peor, los principales pendientes? Corrupción e inseguridad (57 y 27 por ciento cada apartado).

El estudio ordena prioridades electorales a partir de esas percepciones. ¿Cuáles son las características más importantes que debe poseer ese, o esa líder? 1.- Integridad y honestidad. 2.- Trayectoria y experiencia. 3.- Sensibilidad social y 4.- Conciliador.

La final será entre dos, Morena-AMLO contra quién se posicione como la opción capaz de apaciguar fobias populistas, ideas retrogradas y certezas de corrupción simulada que mañana, tarde y noche se le acumulan al candidato presidencial de oficio.

Si José Antonio Meade, el no-priista secretario de Hacienda, termina por ser el candidato postulado por Peña Nieto, sus principales activos electorales serán la imagen de integridad y honradez, seguidos por su inigualable trayectoria y prestigio como funcionario de primer nivel durante los últimos 15 años.

Si Anaya, Barrales y Delgado concretan su ecuación de cuotas y cuates, las aportaciones corporativas de PAN, PRD y MC serán en sus mínimos, panistas sometidos y perredistas entregados, masa electoral desfondada que alcanzará sólo para la ronda eliminatoria.

Si Margarita Zavala despunta entre los candidatos sin partido, si conforme avancen las campañas la conciliación política cierra brechas y construye puentes con agendas y compromisos públicos con Armando Ríos Piter, Pedro Ferriz, incluso con el taimado gobernador de Nuevo León, la expanista podrá acopiar lo necesario para ser la bisagra de la balanza en esa llave eliminatoria.

Así, la coalición final entre Margarita Zavala y José Antonio Meade como cabeza, obligaría a decantar las preferencias finales de los damnificados partidistas; panistas que antes votarían por Meade, ciudadano empanizado, que por su autoproclamado jefe de jefes.

Para contar con el PRI profundo hay liderazgos fuertes, inteligencia política para cohesionar, Manlio Fabio Beltrones, José Calzada, Emilio Gamboa y Miguel Ángel Osorio Chong gozan de cabal salud y conciencia plena de que no todo será la presidencial.

Faltan diputados y senadores, un Congreso desde donde otras jerarquías peñistas como Luis Videgaray, Aurelio Nuño, Humberto Castillejos o José Narro, serían pilares en una prefectura republicana de oposición por si la elección grande naufraga, red de protección legislativa, último dique de contención.

Suma de indecisos bajo siglas partidistas estratégicamente deslavadas. Adherir voto corporativo al voto social, paliar desánimos y los miedos con la promesa de gobernar en amplia y generosa coalición es una fórmula ganadora, y posible.